El Diario Digital de Utrera
Hoy es Martes, 03 de Agosto de 2021

Las cosas de Moriel, ‘la rebelión contra el ecocidio silencioso’ (artículo de opinión de Juan Ramón de la Rosa)

El utrerano Juan Ramón de la Rosa Rodríguez, miembro del grupo de voluntariado ‘Utrera limpia es más Utrera’, continúa en UTRERAWeb, con una segunda entrega titulada 'Las cosas de Moriel (la rebelión contra el ecocidio silencioso)', la publicación de una serie de artículos de opinión con el fin de concienciar a los vecinos de Utrera de la necesidad de defender el Medio Ambiente y hábitat natural y mantener limpio nuestro extenso término municipal.

04 de junio.
Dios aprieta, pero no ahoga (al menos de momento...) Dios no nos pudo hacer a su imagen y semejanza, algo tuvo que fallar en el proceso de creación: como producto final, somos una especie cuando menos dudosa.

Nuestra incidencia acumulada de errores supera una media razonable. Tal vez, con eso de las prisas (nunca debió aceptar el encargo con tan solo siete días para la entrega) nos instalaría un software de baja calidad y no salió la cosa como originariamente tenía pensado. Además, ¿qué clase de animal es el ornitorrinco: un pato, una nutria, una foca? ¿y el mandril? Ahí, con todo el culo pelado... No sé, no sé. Muy poco tiempo para tanta faena, está claro que se equivocó en el presupuesto.

A nosotros, a los hombres y a las mujeres, nos hizo diferentes al resto de animales. Orgánicamente nos confeccionó igual, pero a la hora de instalarnos el sistema intuitivo, el sistema racional y el sensitivo, quiso Él dotarnos de algunos extras de serie para diferenciarnos: nos cargó de pensamiento y de analítica, de razonamiento y de un listado generoso de pasiones.

De cualquier manera, aquí estamos, con nuestras virtudes y nuestros fallos. Hasta
ahora, cualquier cambio tanto para bien como para mal que ha sucedido, ha brotado de nosotros: La mayor consciencia y la mayor inconsciencia que haya podido ocurrir ha sido obra nuestra, y los actos más nobles y los más deplorables también.

El otro día mencionábamos el caso de un tal vecino nuestro, de un ciudadano cualquiera de nosotros que, sin ser consciente de lo que estaba haciendo, tiró todos los restos de una pequeña obra en el cauce del Calzas Anchas —seguro que se quedó tan “ancho”—, y debatíamos sobre la repercusión que pequeños e individuales actos como ese tenían en el medio ambiente, sobre cómo por nuestras acciones inconscientes estábamos contribuyendo a lo que denominábamos como ecocidio silencioso.

El pronóstico y resumen de aquel artículo tengo que reconocer que era algo desalentador —aunque el punto al que hemos llegado no es para menos— Pero, como dije al principio, “Dios aprieta, pero no ahoga”, o, como diría Heraclito: “una pequeña alteración en los dinámicos equilibrios de fuerzas lo cambia todo”, “la esperanza de transformar el mundo siempre tiene razón “.

Siempre podemos encontrar una salida, una luz
que nos recargue la esperanza. Igual que somos capaces de lo peor, también lo somos de lo mejor:
Ahí es donde entra el protagonismo de nuestro amigo Moriel, José Luis le pusieron sus padres.

Hoy, Moriel representa a todas aquellas voluntades que, a título particular luchan contra un gigante Goliat disfrazado de inconsciencia colectiva y que, está provocando el ecocidio al que impotentes estamos asistiendo. Gracias a todas las personas y todos los grupos y colectivos, que aportan su grano de arena en la defensa por la preservación del medio ambiente.

Resulta que cerca de nuestra barriada hay unos terrenos esperando, si no la recalificación por parte del Ayuntamiento, al menos el suficiente músculo inversor y demanda inmobiliaria para que Utrera siga creciendo. Mientras tanto, ahí están esos terrenos olvidados.

De momento están sirviendo para acoger a un rebaño de ovejas, para salir a relajarnos con la excusa de sacar al perro y para que nuestro aprendiz de constructor o nuestro aprendiz inmobiliario utilicen aquello como su escombrera particular o, lo que es peor, como el escenario de la tragedia que de milagro aún no ha sucedido.
Digo esto porque hay varios pozos en este campo, el más grande de unos seis metros de diámetro y totalmente desprotegido a ras de suelo y sin brocal.

Pues eso, que íbamos J. Antonio y yo —“de Utrera Limpia es más Utrera”— montados en la furgoneta del Moriel, camino del punto limpio (él nos ayuda cuando la carga es muy exagerada) cuando, como si tal cosa, nos comenta que se ha acercado a los pozos y que no solamente están a rebosar de basuras sino que, además, convive allí una determinada fauna: culebras, carpas y tortugas que ven amenazado su hábitat; que ya se ha informado, que ha pedido los permisos necesarios y que, de acuerdo con las instrucciones recibidas, se dispone —por su cuenta — a poner remedio a todo aquello...

Esta es la otra parte del relato, la otra cara de la moneda, el contrapeso a la inconsciencia colectiva, a la ceguera generalizada, la rebelión contra el ecocidio silencioso. J. Antonio y yo nos quedamos con “las patas colgando”. Desde luego, lo que sentimos fue una gran alegría: después de lo que vemos sábado tras sábado, este gesto de nuestro vecino recarga nuestro depósito de esperanzas para una buena temporada.

Ese
mismo día nos pusimos a su disposición para cuando fuera a empezar con los trabajos y, tal día como hoy, 9 de mayo, nos reunimos en la zona junto a M. Carmen (también de Utrera Limpia...), que no se quería perder el evento. Apareció con su perrito Woku, y se encargó de retirar lo que subíamos de los pozos y de grabarnos y darnos ánimos cuando lo que sacábamos superaba nuestras fuerzas.

Ese día extrajimos: un carrito del Mercadona, un palet, el marco de hierro de una ventana grande, una escalera de hierro de cinco metros… todo bajo el agua. También una red de plástico, una manguera de motor de agua, restos de palos y ramas, más de diez metros de manguera de riego y un sin fin de botellas y bolsas de plástico junto con unas cuantas bolsas de basura a rebosar...

Aún tenemos que seguir algunos domingos más porque Moriel, nuestro ‘gladiator’ particular de hoy, está súper liado de lunes a sábado.


 
Fuente: UTRERAWeb
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18/05/2021

Ecocidio silencioso en Utrera


El utrerano Juan Ramón de la Rosa Rodríguez, defensor de los valores del Medio Ambiente y miembro del grupo de voluntariado ‘Utrera limpia es más Utrera’, que estos días limpia de desechos los lugares más sucios y contaminados de nuestro termino municipal durante los fines de semana, inicia hoy en UTRERAWeb la publicación de una serie de artículos de opinión con el fin de concienciar a los vecinos de Utrera de la necesidad de defender el Medio Ambiente y hábitat natural y mantener limpio nuestro extenso término municipal. Ecocidio silencioso en Utrera
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