23/01/2025. En 2019 se celebró el cuadragésimo Certamen de Arte Contemporáneo de nuestra ciudad, casi nadie podría vaticinar que fuera hacer el ultimo en celebrarse y ya estamos en 2025, y ahí seguimos, esperando un año más que el actual gobierno lo retome y pueda celebrarse de nuevo.
Es incomprensible que un certamen que ha cambiado a lo largo de cuarenta años de formato, fecha, presupuestos, modalidades, etc.; si había mantenido algo durante este largo periodo de tiempo había sido su continuidad. Hasta el fatídico 2020 y la extensión de la pandemia del COVID: sin duda, por seguridad preventiva, era obvio que se suspendiera el cuadragésimo primer certamen; lo que no está tan justificado es que dicha suspensión se prorrogara desde 2021 hasta 2024, afectando dicha decisión a los dos últimos gobiernos municipales, aunque el vigente, al menos, tiene la capacidad de rectificar.
La celebración reciente de una exposición retrospectiva de los últimos 20 años de Certamen hace que miremos el futuro con cierto optimismo y podamos creer que es factible su XLI celebración.
Es bueno recordar que dicho Certamen comenzó su andadura coincidiendo con la Feria de Consolación de 1980 bajo el formato de concurso andaluz de pintura y dibujo, se otorgó un premio de pintura por 100.000 pesetas y 30.000 pesetas para el dibujo premiado. 600 euros y 180 euros respectivamente al cambio actual. Se presentaron un total de 68 obras que estuvieron expuestas en el inmueble que sería en un futuro la actual Casa de Cultura, maridaje que se ha mantenido desde su inicio.
Desde 1980 hasta 1989 mantuvo el mismo carácter, hasta que pasó a denominarse certamen de pintura, las cuantías de los premios fueron aumentando secuencialmente de forma paulatina, ya en 1986 era de 250.000 pesetas el de pintura y 75.000 pesetas el de dibujo, su temática debería ser “rural”, porque la Caja Rural de Utrera también vino colaborando con dicho Certamen; igualmente las obras y autores participantes se han ido multiplicando por diez.
Desde 1992 introdujimos cambios fundamentales; la cuantía de los premios aumentó sustancialmente, se sustituyó los premios por una bolsa de compra y también en las bases del Certamen por una nueva denominación de “Arte Contemporáneo”; así atendimos a la enorme dispersión existente en cuanto a lenguajes, técnicas y/o disciplinas artísticas participantes.
La historia del Certamen también ha estado acompañada de numerosas actividades paralelas vinculadas a las artes plásticas y visuales, tanto de carácter temporal como permanentes (exposiciones, talleres, cursos formativos, encuentros, proyectos creativos singulares, adquisiciones y/o donaciones puntuales, etc.), todo ello desgraciadamente se ha ido diluyendo en el tiempo y especialmente en estas dos últimas décadas.
También estamos obligado a recordar la función publica y educadora del “Arte” y la necesidad que los responsables municipales consensuen y apoyen todas aquellas iniciativas que trascienden los mandatos municipales, los gobiernos pasan, pero el arte permanece; de ahí el compromiso moral de apoyar el prestigio que ha conseguido nuestra Colección de Arte Contemporáneo gracias al entusiasmo de sus responsables pretéritos y el asesoramiento y apoyo de destacados profesionales del mundo del arte y de otras instituciones.
Sólo en el Arte Contemporáneo se tiene la oportunidad de adquirir obras de arte que un día pueden ser museables y que no es preciso contar con grandes presupuestos para ampliar la colección, solo es cuestión de prioridades, coherencia, rigor y audacia en los planteamientos. Y a partir de ahora debería comenzar el segundo reto, que sería encontrar un contenedor digno donde exponer de forma permanente dicha colección.
Fuente: Fernando Alcaide Villalobos