30/12/2019. La que fuera directora de la Residencia de Ancianos de Utrera, la doctora y tres enfermeros se enfrentan a una petición de 7 años de prisión por un presunto delito de homicidio por imprudencia profesional. A todos ellos se les acusan de la muerte de una anciana residente diabética y con hemiplejía que murió tras desarrollar una gangrena que obligó a amputarle una pierna.
El juicio iba a celebrarse en este mes de diciembre, pero quedó pospuesto hasta el mes de mayo de 2020 y en él la defensa de los cuatro acusados rechazarán cualquier tipo de mala práctica y atribuirá la muerte de la anciana a su avanzada edad y numerosas patologías.
La anciana fallecida María Luisa R.R., que cuando sucedieron los hechos contaba con 81 años de edad , ingresó el 16 de junio de 2005 en esta residencia de ancianos de Utrera padeciendo diabetes con defectuoso control metabólico, valvulopatía, insuficiencia tricúspide, fibrilación auricular, hipertensión pulmonar y con las secuelas de un ictus que había sufrido en 2004, con una parálisis izquierda que le obligaba a permanecer encamada y con total dependencia de terceras personas, según el escrito de acusación presentado por la Fiscalía.
Los seis hijos de la anciana advirtieron al personal de la residencia de ancianos de que tenía lesiones en el sacro que precisaban de curas diarias y de que era necesario prevenir la aparición de úlceras con cambios de posición cada dos horas, levantar diariamente a la paciente, higiene de la piel, hidratación, lubricación y masaje circular, según el escrito de la Fiscalía.
“A consecuencia de la falta de cuidados y atención”, según la Fiscalía, desarrolló úlceras en ambos pies, el 16 de agosto de 2005 fue derivada a la clínica de Fátima donde ingresó con lesiones ulceradas e incluso necróticas. A pesar de las curas diarias, no hubo más remedio que amputar la pierna izquierda el 29 de agosto y su estado de salud fue empeorando hasta que falleció el 15 de septiembre de 2005.
Según el escrito de acusación de la Fiscalía, durante el tiempo en que estuvo ingresada no le realizaron las curas exigidas por la praxis médica, con limpieza y desinfección de las úlceras, “sino meramente un cambio de vendaje y taloneras”.
Por un presunto delito de lesiones por imprudencia profesional, la Fiscalía solicita para cada acusado dos años y seis meses de prisión y una indemnización a los seis hijos de 58.958 euros.
Los hijos: “nefasta asistencia sin importarles las consecuencias”
Por su parte, los seis hijos de la fallecida que ejercen la acusación particular imputa a los cinco acusados un presunto delito de homicidio por imprudencia profesional grave, por el que piden cuatro años de prisión y seis de inhabilitación profesional, y otros tres años de cárcel y tres de inhabilitación por otro delito de denegación de auxilio para cada uno de los 5 acusados.
En su escrito de acusación, los seis hijos de la anciana fallecida en la residencia de ancianos de Utrera reclaman una indemnización de 62.310 euros, a los que suman otros 40.000 euros para cada uno, es decir 240.000 euros, por el “daño moral por las tremendas circunstancias que rodearon el caso y el sufrimiento que ello generó”.
Los hijos afirman en su escrito de acusación que ingresaron temporalmente a su anciana madre por ser verano y cuando llegó al centro estaba sin ningún tipo de úlcera y con la diabetes controlada.
Así la acusación particular de los hijos de la fallecida considera que “la nefasta asistencia y falta de seguimiento”, sin controlarle la diabetes ni realizar los necesarios cambios posturales, terminaron por producirle en el pie unas úlceras ante la falta de cuidados y una dejadez del personal imputado que raya la crueldad”, afirman.
Fuente: UTRERAWeb