09/12/2013. La ciudad de Utrera ha comenzado a vivir de forma intensa su nuevo Año Jubilar 2014 en honor de la Virgen de Consolación con motivo del 50 aniversario de su Coronación Canónica. Un gran número de fieles participó ayer en el acto de apertura de dicho evento que estuvo presidido por el arzobispo de Sevilla, Juan José Asenjo.
El acto contó con la presencia de una reducida representación municipal, el alcalde y dos miembros de su Gobierno Local y el líder de la oposición, de las fuerzas de seguridad y ejercito y una amplia presencia de las cofradías locales y de las hermandades de la Macarena y de la Sed de Sevilla. El público, tal y como sucedió con el anterior Año Jubilar 2007, abarrotó el templo y sus alrededores.
El primer repique de campanas oficial tras la restauración de la torre del santuario anunció un evento que, en su primera parte, se centró en el exterior del templo, donde el hermano mayor de la Hermandad de la Virgen de Consolación, Salvador de Quinta, dio lectura a la carta
de solicitud realizada al Papa Francisco para la concesión del Año Jubilar y la posterior respuesta afirmativa de la Santa Sede.
Tras ello el arzobispo empleó el ritual establecido para estos casos en el que golpeó tres veces con su báculo la restaurada puerta del santuario, quedando de esta forma inaugurado el Año Jubilar 2014 de Utrera y dando paso a la primera de las Pontificales previstas.
El acto litúrgico conto con la participación de todo el clero utrerano y con el acompañamiento musical del Coro Auxilium.
Tres fueron los momentos especiales de la Pontifical, el encendido de la Lámpara del Aceite, la misma que dio luz al anterior Año Jubilar 2007, el canto de la zambra dedicada a la Virgen de consolación que compuso el organista de Santiago, Curro Guerrero, y que durante años permaneció casi en el olvido y rescató para la ocasión Enrique Montoya ‘Candela’, y la homilía del arzobispo.
En su discurso ante el concurrido auditorio el prelado se centró en destacar los valores
cristianos de la Virgen, y pedir a los fieles que en esta época de crisis se centren la caridad y en ayudar al necesitado.
También, explicó que lo esenciar en un Año Jubilar no es darle más fama a la ciudad, ni los intereses turísticos y económicos, ni que la hermandad adquiera más prestigio. En este sentido el arzobispo afirmó que “lo que buscamos es nuestra conversión, que seamos mejores cristianos, que respondamos a la llamada del Señor a través de la Virgen de Consolación, para que entre y viva en nosotros. Si llegan también otros bienes, perfecto, pero esto es lo fundamental”.
UTRERAWeb les ofrece un amplio reportaje fotográfico de este evento en el que pulsado sobre las fotografías pueden verlas ampliadas así como el video del acto inaugural del Año Jubilar celebrado a las puertas del santuario de la Virgen de Consolación.