30/11/2013. El arzobispo de Sevilla, Juan José Asenjo, ha pedido a las hermandades de Utrera que se centren en la fe, la caridad, la formación, tener un comportamiento modélico en la sociedad y mantenerse unidos y sin fisuras. Este es el resumen del menaje lanzado por la máxima autoridad eclesiástica de la Diócesis de Sevilla durante la homilía del acto de apertura del nuevo curso cofrade 2013 – 2014 de Utrera.
La parroquia de Santa María de la Mesa acogió un acto en el que se dieron cita representantes de las distintas hermandades y cofradías de la ciudad y que comenzó con unos minutos de retraso sobre su horario previsto.
Tras la bienvenida al arzobispo por el clero y el Consejo de Hermandades de Utrera en la Puerta del Perdón, dio comienzo el acto litúrgico consistente
en un misa en el transcurso de la cual la autoridad eclesiástica ofreció un discurso cargado de consejos y de peticiones a las hermandades de Utrera.
En su intervención Juan José Asenjo recordó que una hermandad es, porque así lo dice los documentos de la iglesia, una agrupación pública de fieles que busca, en primer lugar el culto público de sus sagrados titulares y, en segundo, el incremento de la vida cristiana de sus miembros. Según el Arzobispo, esto segundo es lo que veces se olvida, por lo que invitó a las hermandades a profundizar en valores como la fe cristiana y la caridad, y arigirse en modelos para la sociedad participando los domingos en la eucaristía, confesando y comulgando.
Del mismo modo, el arzobispo pidió a los cofrades que, al
margen de vida de hermandad, también mantengan comportamientos adecuados en su vida privada, familiar y profesional. “Si esto hay que exigirlo de un buen cristiano, de un cofrade mucho más”, afirmó Juan José en su homilía.
Ante la situación actual donde, según dijo el arzobispo, la macro-economía parece que comienza a ir bien pero en la micro-economía de los hogares no, la misión preferente del Consejo de Hermandades debe ser la caridad antes que la de coordinar las estaciones de penitencia. “Los mantos, los palios y las dalmáticas, siendo importantes, no son tan decisivas como servir a la realidad y las necesidades”, afirmó el prelado.
Juan José Asenjo también señaló como misiones del Consejo el mediar entre las hermandades de Utrera para que no aparezcan
lo que calificó como “grietas, fisuras, quiebras y rupturas de la unidad, que más que perjudicar a las hermandades lo hacen a la iglesia”. En este sentido reclamó unidad y que se trate de evitar que en las elecciones a las hermandades haya más de una candidatura.
Tras el acto litúrgico se procedió a la lectura de las actas del Consejo de Hermandades y a la imposición del escudo del Consejo de Hermandades a los nuevos hermanos mayores que, en concreto, fueron para los de la Veracruz, la Trinidad, la Quinta Angustia y el Rocío. Igualmente se entregó un recuerdo a los miembros de la anterior junta superior del Consejo de Hermandades que presidió Rafael Rojas. A la conclusión del acto se celebró una copa de convivencia en el patio de la Casa de la Cultur
Fuente: UTRERAWeb