23 de febrero. La compañía sevillana ha adquirido nuevas instalaciones en la carretera Écija-Jerez (N-333), en dirección a Arahal, donde proyecta la construcción de un complejo industrial de aproximadamente 12.000 metros cuadrados. La inversión prevista ronda los seis millones de euros y supone un impulso estratégico tanto para la economía local como para el tejido industrial utrerano.
Esta operación no solo refuerza su crecimiento empresarial, sino que posiciona a Utrera como enclave clave en el desarrollo agroalimentario andaluz.
La inversión, financiada en un 40% con recursos propios y en un 60% mediante distintos respaldos institucionales, permitirá a la empresa cubrir el 100% de la demanda actual en el ámbito de la alimentación para animales de compañía, tanto en el canal retail como en el especializado.
Desde la perspectiva de Utrera, este proyecto supone un importante revulsivo económico. La implantación de una planta de estas dimensiones generará actividad no solo en la fase de construcción, sino también de forma permanente una vez entre en funcionamiento. La creación de nuevos puestos de trabajo —aún por concretar— contribuirá a reforzar el empleo local y a fijar población, además de generar oportunidades indirectas para empresas auxiliares, transporte, logística y servicios.
MODERNIZACIÓN INDUSTRIAL Y PROYECCIÓN INTERNACIONAL
El nuevo complejo estará equipado con tecnologías avanzadas que permitirán optimizar los procesos productivos y cumplir con los estándares más exigentes en calidad, trazabilidad y sostenibilidad. Esta modernización tecnológica encaja con la estrategia de Utrera de atraer inversiones industriales innovadoras y de alto valor añadido.
El crecimiento de la división de alimentación para mascotas —que ya representa el 70% de la facturación de la compañía— responde a la expansión de un sector en auge, tanto a nivel nacional como internacional. La evolución positiva de las exportaciones refuerza la necesidad de contar con infraestructuras modernas y mayor capacidad productiva, y Utrera será el epicentro de esta nueva etapa.
UN PASO DECISIVO PARA LA TRANSFORMACIÓN ECONÓMICA DE UTRERA
La llegada y expansión de Valle Galbarro consolida la apuesta de la ciudad por el sector agroalimentario como uno de sus motores económicos. La combinación de tradición agrícola, ubicación estratégica y disponibilidad de suelo industrial convierte a Utrera en un entorno idóneo para proyectos de esta envergadura.
Con esta inversión, la empresa reafirma su compromiso con el crecimiento sostenible y la especialización productiva, mientras que Utrera suma un nuevo hito en su desarrollo industrial. La nueva fábrica no solo representa una ampliación empresarial, sino un paso firme hacia un modelo económico más diversificado, competitivo y con mayor proyección internacional para la ciudad.
Fuente: UTRERAWeb