01 de mayo. Con solo dos jornadas por disputarse, ambos equipos llegan al choque en una situación delicada y con la necesidad imperiosa de sumar. El conjunto utrerano ocupa actualmente la decimotercera posición con 38 puntos, tras haber anotado 37 goles y encajado 46. Por su parte, el filial sevillista es decimoquinto con 37 puntos, con un balance de 34 tantos a favor y 40 en contra. Un escenario que convierte el partido en una auténtica final anticipada por la salvación.
El encuentro estará dirigido por el colegiado onubense Alfredo Vázquez Hidalgo, un árbitro que no trae buenos recuerdos al Utrera esta temporada. Bajo su arbitraje, los utreranos cayeron 0-1 en casa ante el Chiclana C.F. y 2-1 a domicilio frente al Cádiz Mirandilla. En cambio, al Sevilla C lo dirigió en una única ocasión, con resultado favorable: victoria 1-3 ante la U.D. Tomares.
En la previa del choque, las peñas del C.D. Utrera organizaron un acto de apoyo el pasado viernes que, aunque contó con menor asistencia de la esperada, sirvió para trasladar el respaldo del entorno al equipo en un momento clave del campeonato. Aun así, se espera una buena entrada en el San Juan Bosco, consciente la afición de la trascendencia del encuentro.
El técnico utrerano, Lolo Ortiz, calificó el partido como “una nueva final” dentro de la exigente recta final de temporada. El entrenador destacó la dificultad del rival, reforzado con jugadores del Sevilla Atlético, lo que eleva el nivel competitivo del conjunto visitante.
Lolo Ortiz también apeló al factor campo y al apoyo de la grada: “Es una oportunidad muy buena ante nuestra afición, que parece que va a acudir en masa. Han hecho un esfuerzo las peñas del club para intentar atraer gente y que nos den ese aliento que necesitamos”.
En el plano deportivo, el Utrera afronta el choque con bajas importantes. No podrán participar David Giráldez por sanción ni Sebas González por lesión, lo que obliga al técnico a tirar de cantera, incluyendo en la convocatoria a los jugadores del filial Jota e Iván, además del juvenil Doblas.
Pese a las dificultades, el mensaje del vestuario es claro, ilusión, compromiso y confianza en lograr un triunfo que acerque al equipo a la permanencia. “Esperemos brindarle esa victoria primero a la afición y también a nosotros, después de todo lo que hemos sufrido durante la temporada”, concluyó el técnico.
Con todo en juego, el San Juan Bosco dictará sentencia en un duelo dramático donde solo vale ganar.
Fuente: UTRERAWeb